Archivos para enero, 2009

Gernika, Gaza,…

Publicado: 14 enero, 2009 en Otros...
 
Gernika, Gaza,…
 

"Y nos lanzaron una lluvia de fuego, metralla y muerte. Y destruyeron nuestro pueblo. Y aquella noche ya no pudimos volver a cenar en nuestra casa, ni a dormir en nuestra cama. Ya no teníamos hogar. No teníamos casa. Pero aquel acto incomprensible para nosotros, no nos dejó un sentimiento de odio o de venganza, sino un deseo enorme, inmenso, de paz. El deseo de que aquello no debía suceder nunca más. Y que de las ruinas de lo que fue nuestro pueblo, debía surgir una bandera de paz para todos los pueblos del mundo".

Declaración de los testigos supervivientes tras la lectura del reconocimiento del Presidente de la República Federal de Alemania.

 
 
 
Y hoy se sigue repitiendo, cambia el escenario, no en cambio las victimas, que como antaño sigue siendo la gente mas desfavorecida. Cambia el ejercito opresor, no en cambio las victimas, que como antaño siguen muriendo por el simple echo de querer ser libres. ¿Y asi hasta cuando? Hasta siempre. Hasta siempre si el que puede hacer algo para evitarlo, a dia de hoy la ONU, la Liga Arabe y otros actores de calado internacional no se mueven para solucionarlo. Palabras. Palabras que salen de boca para condenar esto o aquello, pero, ¿donde estan los echos? ¿Por qué no se manda a Palestina una de esas "fuerzas militares internacionales" para combatir al invasor Israelí? Occidente metió a parte del pueblo Judio en Palestina a base de calzador y les bautizaron con el nombre de Israel. Pues bien, después de aquel bautizo, a día de hoy lo que le hace falta a Israel es una circuncisión. Una circuncisión con nombres tales como "boicot", una circuncisión con nombres tales como "marginación internacional". Pero faltan las ganas, falta el coraje, y lo que es peor, de seguir así nos faltará el pueblo Palestino al que ayudar. Se nos engaña. Sí, se nos engaña con palabrerio barato de politicuchos mas baratos aun si cabe, mientras la acción para ayudar a Palestina sigue escondida en algún cajón. Apenas un par de paises han movido ficha en el tablero para expulsar de sus territorios a los embajadores Israelies. Tal vez no sea mucho, ¡pero bien por Venezuela y Bolivia! bien por ellos por tener el valor de actuar segun sus ideales. Mientras tanto, nosotros, desde Europa, seguimos sentaditos en nuestros comodos sillones siendo testigos mudos de las atrocidades que se cometen en la casa de nuestra vecina Palestina. Vaya! Ahora que lo pienso, ¡pero si es Gran Hermano!, 1.400.000 palestinos, una franja aislada del mundo, la pasividad de los espectadores antes las pruebas (llamemosles pruebas, llamemosles bombardeos) Israelies; tu eliges quien se lleva el premio; para unos el premio es mas tierra, para el otro la supervivencia…
 
Tu decides.
 
Plantemosle cara a Israel.
 
Tximas
 

Gaza: La noche del fin del mundo

Publicado: 7 enero, 2009 en Otros...
 
Privados de luz y agua, los habitantes de la Franja fueron presas del pánico durante las primeras horas de la invasión.
 
Para hacerse una idea del ritmo obsesivo, enfermizo, con el que la maquinaria de guerra israelí golpeó sin descanso la noche del sábado la franja de Gaza por tierra, mar y aire, había que estar dentro de cualquier casa, sujetando el llanto espasmódico de los hijos y rezando para que las paredes no se cayeran a la siguiente sacudida. En una oscuridad impenetrable, porque Israel cortó la luz a todo el territorio para que los suyos pudieran combatir sin ser vistos ayudados de sus infrarrojos y con el enemigo condenado a la ceguera más absoluta.
 
Del pánico irreprimible de esas horas eternas, temiendo que un tanque, un helicóptero de combate, el disparo de un buque, triturara impunemente a tu familia dan cuenta las sofocadas narraciones telefónicas de Halima. Del cooperante español Alberto Arce. De los jefes de ambulancias de la Media Luna Roja. De Ahmed, cuya esposa, embarazada de ocho meses de su sexto hijo -y a la espera de una cesárea que no llega porque no hay anestesia en el hospital- trataba de ahogar con los brazos el temblor de cada bomba convertido en su vientre en una contracción. «Nunca habíamos pasado nada igual», relataba un angustiado Ahmed.
 
Una bomba de racimo lanzada por Israel despliega su artillería sobre el norte de Gaza.
 
Para haber podido aproximarse con palabras al huracán de fuego con que Israel castigó a los palestinos habría que haber estado pasando la noche con ellos. Sintiendo su mismo suelo estremecerse bajo los pies. La agonía de no tener ni agua en los grifos. Y su mismo miedo. Pero Israel ha decidido que esta vez mejor no tener demasiados testigos, y a tres o cuatro kilómetros de distancia del drama -hasta donde el Ejército autoriza a pasar antes de cortar el paso- los móviles sólo nos permiten conocer retales sueltos de la realidad, convulsa y oral, para intentar documentar el espanto.
 
Como sonámbulos
 
Para contarlo, hubiera sido necesario ver de cerca los ojos volados de las gentes que de madrugada, en cuanto el martilleo endiablado de las explosiones frenó un minuto, abandonaron sus casas «con bolsas de pan, con sus mantas -explica Alberto Arce, y también Ahmed-, para empezar a caminar por las calles sin rumbo fijo, buscando un refugio que no existe». Como verdaderos sonámbulos.
 
Minutos antes, Israel había intervenido la señal de la radio local y la Al-Aqsa-TV, de Hamás, para exigir la evacuación inmediata de todos los edificios en lugares como el campo de refugiados de Yabalya, y anunciar un bombardeo masivo. La televisión emitió un cómic simulando la ejecución de los líderes islamistas, mientras una voz en ‘off’ sentenciaba en árabe: «ahora ha llegado vuestro turno».
 
 
 
Es ésta una guerra a ciegas, pero hasta los oídos llegan nítidas las voces de la desesperación de los palestinos y el bramido de los cazas que ya vuelven, puntuales, a poner Gaza al borde del fin del mundo.
 
Por si fuera poco el sufrimiento, Israel no permitió ayer la entrada de ayuda humanitaria a la Franja. «Los puestos fronterizos con Gaza permanecerán cerrados hoy (por ayer)», manifestó a varias agencias Peter Lerner, portavoz del Ejército hebreo para la Administración Civil de los territorios ocupados.
Según Lerner, el cierre de fronteras a los alimentos y medicinas se debe a que la incursión terrestre ha dejado al Ejército sin capacidad operativa para manejar los pasos fronterizos. «Esperamos poder abrir los puestos mañana (por el 05-01-09)», indicó.
 
Autora: Laura L. Caro